Una polémica muy guapa se ha montado con la cúpula que ha diseñado Miquel Barceló para la sede europea de Naciones Unidas.
Fuera a parte de connotaciones políticas hay quien dice que es puro arte y quien dice que es una tomadura de pelo. A mi no me gusta ir nunca con los segundos, ya dije en la entrada anterior lo que opino del arte, pero en este caso... no sé que pensar.
Ron Mueck es un artista australiano que vive en Londres y se dedica a realizar esculturas hiperrealistas (pero hiper hiper) a escala, es decir, que te puede presentar a un niño que en cucliquillas alcanza los 5 metros o una escultura de su propio padre muerto (Dead Dad) de 50 centímetros.
Sus comienzos fueron en el mundo del cine y la publicidad, diseñando muñecos para películas como Dentro del Laberinto (1986). Hoy, su estilo hiperrealista extremo + el tamaño de sus obras + la tremenda expresividad de sus personajes hacen que sea uno de los artistas más impactantes de la escena actual. Me encantaría que trajera algo a españa para poder verlo en vivo.
(Una reflexión: El arte es llamar la atención, sea como sea. Hasta el sigo XIX era relativamente fácil impresionar al respetable, bastaba con plasmar en un lienzo un paisaje o una escena de la manera más realista posible. Pero llegó la cámara de fotos y eso dejó de tener sentido. Hoy en día o te inventas algo original o no tienes nada que hacer. Eso sí, siempre se agradece mucho más si tu obra, a parte de innovadora e impactante, está currada y refleja tu talento artisitico de manera que nadie pueda decir la famosa frase de "eso lo hago yo también".)